El jugador puede considerar su bola injugable en cualquier lugar del
campo excepto cuando la bola está en un obstáculo de agua. El
jugador es el único juez para determinar si su bola está injugable.
Si el jugador considera que su bola está injugable, debe, bajo la
penalidad de un golpe:
Jugar una bola tan cerca como sea posible desde el punto desde
el cual la bola original fue jugada por última vez (ver la Regla 20-5);
o
Dropar una bola detrás del punto donde la bola reposa,
manteniendo este punto en línea recta entre el agujero y el punto en
que se va a dropar la bola, sin límite de distancia detrás de ese
punto en donde la bola puede ser dropada; o
Dropar una bola dentro de la distancia de dos palos del punto
donde la bola reposa, pero no más cerca del agujero.
Si la bola injugable está en un bunker, el jugador puede proceder
bajo el apartado, a, b, c. Si opta por proceder bajo el apartado b o c,
debe dropar una bola en el bunker.
Al proceder bajo esta Regla, el jugador puede levantar y limpiar su
bola o sustituirla por otra bola.